Seguro que ahora mismo te puedes estar acordando de Mafalda y el hecho de que, siempre que su madre salía para ponerle la comida, era caldo, lo que ella más odiaba y como ella también los niños de su edad, más mayores, adolescentes… En definitiva, todos pasamos por la etapa de «mamá, no quiero caldo»…
El caldo ayuda en las dietas


