Siete leyes para una buena alimentación (III)

Te seguimos contando las siete leyes para una buena alimentación:

  • Las frutas se consumen solas: Las frutas no deben combinarse con otros grupos de alimentos. Si se las consume junto con productos de otro tipo (aunque sean también alimentos en estado natural), se puede complicar su asimilación por parte del estómago. Además, los platos que las contienen en forma elaborada  generalmente implican su cocción, al mismo tiempo que no son el alimento principal (que también es cocinado y, por lo tanto, concentrado). Lo mejor es dejarlas para el postre o el desayuno, o comerlas de forma esporádica a media mañana o tarde. Existen varias formás de consumirlas: al natural, en ensalada, como jugo o en forma de mermeladas, jaleas y conservas, por nombrar las más comunes, Presentan, además, una gran variedad de sabores, por lo que nunca se puede uno cansar de ellas si las alterna constantemente en la dieta. Se adquieren más nutrientes si se las consume con la piel, previamente lavadas.
  • No mezclar proteínas y almidones: En una misma comida no se pueden mezclar proteínas con fuentes de almidones, porque una vez en el estómago se neutralizan mutuamente y no son asimilados correctamente. Así, gran parte de estos nutrientes se eliminan sin haber sido aprovechados. Por el contrario, si se los consume en forma separada, ambos componentes son descompuestos y absorbidos por el organismo en forma total y sin inconvenientes. Las principales fuentes de almidones (una rama de los carbohidratos) son las féculas de las papas y de algunas frutas como la banana; así resulta muy poco útil combinarlas con fuentes de proteínas completas como las carnes rojas o los pescados.

Compartir este artículo

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: