Consejos y trucos prácticos para la cocina (I)

Los consejos culinarios que te ofrecemos facilitarán la laboriosa tarea de preparar las recetas más sanas y sabrosas.


Ñoras: aromas, sabor dulce y color rojo

Las ñoras son un ingrediente muy apreciado en las cocinas alicantina y murciana, y las más afamadas son las de Guardamar (Alicante), que tienen Denominación de Origen. Y es que estas ñoras se secan al calor de la arena de las dunas de la desembocadura del Segura. Aportan color, sabor y aroma a muchos platos, sobre todo de pescado. Para utilizarlas, se abren, se eliminan las semillas del interior y se raspa la pulpa, que se maja en el mortero, sola o con un poco de sal, para luego incorporarla al guiso.

Cómo pelar y cocer las castañas

A veces necesitamos pelas las castañas antes de cocinarlas, por ejemplo, para hacer un puré o algún postre. Después de retirar la corteza exterior, se escaldan en agua hirviendo con un poco de sal unos 5 mn. Luego se quita la pielecilla, en caliente y con un cuchillo. Para que no se enfríe, en vez de escurrirlas lo mejor es dejarlas en el agua de cocción e ir sacándolas de dos en dos para pelarlas. Si se van a preparar cocidas, debemos practicar un corte en la cáscara exterior, ponerlas en una cazuela cubiertas de agua y dejar que cuezan 20-25 mn.

Filetes guisados

Aprovecha los filetes de pollo empanados que han sobrado preparándolos en salsa. Ésta es nuestra sugerencia: tuesta 1 cucharada de harina en un poco de aceite. Añade azafrán -en hebras o en polvo- y un chorrito de buen vino blanco. Deja evaporar y agrega agua para desleír del todo la harina. Sazona e incorpora los filetes (enteros o cortados en tiras). Cuécelos unos minutos para que tomen sabor y sirve.

Limpiar los champiñones

Los champiñones cultivados que compramos en el mercado  suelen venir muy limpios. Por eso, normal mente basta con eliminar el extremo del tallo y frotarlos suavemente con un paño. Pero cuando tienen muchos restos de tierra, hay que lavarlos rápidamente bajo el chorro de agua fría y secarlos después. No deben dejarse en remojo; de lo contrario absorberían mucha agua. Como se oxidan muy fácilmente, podemos rociarlos con un poquito de zumo de limón; así evitaremos que se oscurezcan.

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