Las mandarinas, un protector natural

Disfrutar con los productos de temporada, que van del campo a la mesa, resulta la opción más económica y más sana. No sólo contribuye a preservar el medio ambiente y los ciclos naturales de cada alimento, sino que también contribuye al desarrollo local y facilita el mantenimiento de una dieta variada y equilibrada.

Las mandarinas ricas en vitamina C y folatos. Como las naranjas y los limónes, sus propiedades antioxidantes (gracias a la presencia de beta-caroteno) y depurativas las convierten en un alimento perfecto para toda la familia. Además, al igual que la naranja, protege nuestro organismo de posibles infecciones. Por otra parte, la clementina, muy consumida en nuestro país, es una variedad de mandarina, de forma más aplanada y sin habitualmente semillas, que goza de muy buen sabor. Se considera un cruce entre la mandarina y una naranja silvestre de Argelia.

A los niños les encantan

La mandarina es ideal para degustarla cruda o en multitud de postres muy fáciles de hacer, como pasteles o tartas caseras a base de frutas. Además, esta fruta resulta muy apetitosa para los niños, puesto que es muy fácil de pelar y de consumir.

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