La sal de cocina: esencial en la dieta diaria

La sal de cocina: esencial en la dieta diaria

Tres funciones son las que desarrolla la sal. En primer lugar, como conservante de alimentos; en segundo, como sazonador y, por último, proporcionado al cuerpo el sodio y el cloro necesarios para su propio equilibrio hí­drico, evitando así­ la deshidratación. Además, es excelente para la actividad muscular y nerviosa.

Por otro lado, absorbe fácilmente la humedad del ambiente, por lo que se debe conservar en un sitio seco y a la sombra (es recomendable desechar los envases de sal cuyo contenido se note apelmazado). Si a pesar de todos estos cuidados la sal se humedeciera, basta con calentarla durante unos segundos dentro de una ensaladera en el microondas, o bien en una sartén con el fuego suave, removiéndola sin cesar, hasta que se note perfectamente seca y corrediza.

Pero hay que tener cuidado, pues, por indispensable que sea la sal, su exceso puede ser nocivo. La exageración en el consumo de sal puede tener como consecuencias la hipertensión arterial y la obesidad.

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