Tres funciones son las que desarrolla la sal. En primer lugar, como conservante de alimentos; en segundo, como sazonador y, por último, proporcionado al cuerpo el sodio y el cloro necesarios para su propio equilibrio hídrico, evitando así la deshidratación. Además, es excelente para la actividad muscular y nerviosa. Por otro lado, absorbe fácilmente la…
La sal de cocina: esencial en la dieta diaria
