Sopa de pollo

Seguro que, cuando estás enfermo, lo primero que te ocurre es que no quieres comer nada porque todo lo ves como si fuera a pesarte el estómago, como si se te cerrara y no quisieras comer nada. Sin embargo, algo has de comer, y quizás uno de los mejores alimentos sea una sopa de pollo porque, primero, es líquido, porque calienta el cuerpo y también porque le sienta bien cuando está dolorido o enfermo.

La sopa de pollo en realidad se puede hacer tanto con pollo como con pavo. A decir verdad el sabor es muy diferente y va a depender de lo que tengas a mano. El pollo le da un sabor más rico mientras que el pavo hace que sepa menos pero tiene menos grasa, así que para personas que no deben tomar mucha, les vendría mejor.

Sopa de pollo

Sopa de pollo, Ingredientes

    1 pollo
    Agua
    Hueso blanco
    Sal


Sopa de pollo, Preparación

Lo primero es llenar la olla hasta la mitad de agua y ponerla en el fuego. Mientras eso se calienta has de coger y lavar bien el hueso blanco (en las carnicerías lo tienen) para eliminarle todo lo que pueda amargar en la sopa. Esto a lo mejor te lleva unos minutos así que no desesperes. Échalo después en la olla y deja que hierva un poco.

A continuación coge el pollo. No lo vas a echar entero en la olla sino una parte. Hay quien le echa la pechuga y quien usa los muslos y sobremuslos. Aquí va a depender de lo que quieras pero estaría entre esas dos cosas.

Una vez echado el pollo (que quede cubierto con el agua), toca esperar vigilando que no se consuma demasiado el agua, echándole de vez en cuando. La media que tarda en hacerse la sopa son 2 horas cuando el agua se vuelve un caldo color crema y empieza a coger sabor. Para finalizar, échale sal para ponerlo a tu gusto.

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