El siglo de oro en la cocina española
El siglo de Oro en la cocina española abarca todo el reinado de los Austrias desde Carlos I hasta el último monarca de la misma familia.
En este siglo de oro la carne ocupaba el primer lugar en la mesa de la clase pudiente, guisos y asados condimentados con abundantes especias y variados condimentos. Algo que no gustaba a todos acostumbrados como estaban a comidas menos especiadas.
Platos famosos de la época son la olla podrida, los pichones estofados, perdices en escabeche, cabrito asado, guiso de cordero, de liebre y un un largo etc.
El pan y el vino eran alimentos generales para todas las clases sociales, dominante entre los pobres.
La carne, representaba una barrera social, y su consumo entre las clases bajas era mínimo.
El pesado, se alternaba con la carne, marcaba un ritmo semanal y anual. En los días de abstinencia se consumía pescado fresco o en conserva. Tanto la Casa Real como las clases privilegiadas consumían pescado traido de lejos y conservado en agua enfriada con hielo o nieve y sal.
Las verduras, eran un complemento obligatorio e ingrediente básico de cualquier olla.
Las legumbres, muy extendidas entre las clases populares, abundantes, baratas y saciaban el hambre además de alimentar. La Olla era el plato fundamental, contenía verdura y legumbres y la carne era el componente que diferenciaba el origen del comensal.
La fruta fresca, no se valoraba y era desaconsejado su consumo.
Los dulces, levantaban como hoy pasiones, las clases altas los comían en exceso y ya los conventos tenían fama por su repostería.
La bebida, el agua era la bebida más común, pero tenía que ser fresca y pura. Como el suministro de agua a las ciudades era muy deficiente su pureza no se podía a segurar. Esta fue la razón por la que el vino se convirtió en la bebid preferente para todas las edades.


