Propiedades de la mandarina

Con el cambio de estación, llegan a los mercados las mandarinas. Y, como están en su mejor momento, resultan más sabrosas, aportan más nutrientes y su precio es más accesible. ¡Todas ventajas!

Dulce o con un cierto toque ácido, la mandarina siempre resulta exquisita y jugosa. Es una fruta muy similar a la naranja, aunque más pequeña, delicada y aromática; también resulta mucho más fácil retirarle la piel. Se cultiva en Europa desde el siglo XIX, pero hace milenios que se produce en China. Proporciona alrededor de 37 calorías por cada 100g y existen numerosas variedades: una de las más consumidas es la clementina, de forma más aplastada y muy apreciada por carecer de pepitas.

El color naranja se debe al betacaroteno que contiene. Su contenido en agua es de un 88% y proporciona provitamina A y vitamina C, dos excelentes antioxidantes. También es buena fuente de potasio y ácido fólico.

Familia y origen

Pertenece a la familia de las rutáceas y es originaria de sudeste asiático.

Contenido

Su valor nutritivo es similar al de la naranja. Compuesta químicamente por: agua, 88%; hidratos de carbono, 10%; y menos del 1% de, proteínas grasas y cenizas. Vitaminas A, B, C y ácidos cítricos.

Descripción

Parecida a la naranja, pero es más pequeña, de forma esférica más achatada por los polos, de olor más fuerte, sabor agradable, con cáscara más fina y con gajos os que se abren con facilidad. Tiene un valor nutritivo muy similar al de la naranja.

Propiedades terapéuticas

Posee Calcio por lo que es recomendable su consumo. Debido a su contenido de Magnesio es indicada para regular los intestinos y el sistema nervioso, como así también para el desarrollo de la dentadura, huesos y la formación de células nerviosas.

Utilización

Consumiéndolas regularmente se obtienen buenos resultados contra las infecciones, neuritis, escorbuto, reumatismo, etc.

Compartir este artículo

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: