Hacer cuencos de chocolate

Hacer cuencos de chocolate

El chocolate es un dulce manjar negro que a todos, grandes y pequeños, hombres y mujeres, nos suele gustar a más no poder. Y eso se nota en todos los dulces porque la mayoría de nosotros suele coger siempre aquellos que lleven algo de chocolate.

Sin embargo, también de forma casera puedes hacer algo especial, como unos cuencos de nata, por ejemplo, ¿no te gustaría? Lo único que has de hacer es comprar un poco de chocolate para fundir. Este tipo de chocolate no es difícil de encontrar y hoy día puedes encontrarlo puro o bien con algo de leche (más suave para muchos). También hay incluso chocolate blanco.

A la hora de fundir el chocolate has de saber hacerlo. No se echa directamente en una olla y esperamos que se derrita sino que hay que hacerlo al baño maría y, a poder ser, a una temperatura media-baja para que se haga suavemente. El chocolate se irá derritiendo dentro del cuenco que hayamos puesto y solo cuando veas que está completamente líquido se saca de la olla que habrá estado con agua.

Ese chocolate tenderá a ponerse duro pronto por lo que, si queremos darle forma de cuenco, debes tener a mano papel de horno. Este papel, al ser fino, nos permitirá trabajar con él. Has de coger un cuenco de chocolate y extenderlo en el papel lo más redondo que puedas. Después has de recortar el papel y ponerlo en un cuenco que tengas para que tome la forma. Tendrás que ayudarte con alguna herramienta pero ten cuidado de no romper el papel o no nos servirá.

Hechos los cuencos solo has de esperar a que enfríe en temperatura ambiente y después meterlo en el congelador o en el frigorífico unas 2-3 horas para que se quede de nuevo duro.

A la hora de servirlo has de quitar el papel y el cuenco que has usado y te saldrán los cuencos de chocolate. Puedes llenarlos con una o dos bolas de helado o bien con nata montada y fresas, eso ya es a tu gusto.

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