Pan del día anterior para un postre

Hay días, bien porque nos fallan las visitas o porque la comida que ponemos hace que no toquemos el pan, que éste se queda para el día siguiente y la mayoría de ocasiones implica que, al día siguiente, esté duro y no se pueda comer. Muchos lo reservan para hacer migas u otros platos que requieren el pan duro pero también has de saber que puedes hacer un buen desayuno, o postre, con él.

Para ello solo vas a necesitar pan, leche, azúcar, cuatro huevos y unas pasas si te gustan. Es una receta para reciclar todo lo que en un principio tiraríamos sin más pero presentando esto como desayuno seguro que llama lo suficiente la atención como para comerlo.

Primero hemos de dejar toda la noche una fuente con leche y el pan troceado en trocitos. Espolvoreamos por encima azúcar (no demasiado para no endulzar mucho) y lo dejas tranquilo. Por la mañana has de echarle los cuatro huevos y mezclar bien hasta obtener una masa. A la misma le echas las pasas y preparas una fuente para el horno.

Unta la fuente con mantequilla para que no se pegue y echa la masa en ella. Normalmente el horno ha de estar precalentado para no tardar demasiado; su temperatura que sea a 180-200 grados y solo la resistencia de abajo, no las dos. Tardará en hacerse unos 30 minutos pero después seguro que no queda nada en la fuente.

También lo que puedes hacer, para controlar el azúcar, es no echarle más que una cucharada (25 gramos) y , a la hora de meterlo en el horno, echarlo por encima, así puedes dejar partes sin tanta azúcar y otras con más azúcar (en el caso de que tengas personas con problemás de azúcar).

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