Atún negro con mariscos salteados con ajo y cilantro

Entrepucheros te invita a preparar esta receta de cocina de Atún negro con mariscos salteados con ajo y cilantro

Atún negro con mariscos salteados con ajo y cilantro

Atún negro con mariscos salteados con ajo y cilantro, Ingredientes

    • 3 RUEDAS DE CENTRO DE ATUN MEDIANAS
    • 500 GRS DE MARISCOS SURTIDOS ( calamares, camarones, pulpo, almejas)
    • 1 CABEZA DE AJOS
    • 1 RAMO DE CILANTRO
    • SALSA DE SOJA
    • SALSA INGLESA
    • 1 TAZA DE VINO TINTO
    • 1 SOBRE DE TINTA DE CALAMARES
    • SAL Y PIMIENTA
    • ACEITE

Atún negro con mariscos salteados con ajo y cilantro, Preparación

Conseguir tres ruedas de atún medianas que quepan enteras en un plato, lavar bien, salpimentar y agregar un chorrito de limón; llevar a una sartén con aceite caliente y freír, cuando esté a punto agregar las salsas de soja e inglesa y terminar de cocer; al sacar desglasar el fondo de la sartén con un chorro de vino y volver a poner la rueda de atún, restregando bien alrededor de la sartén y agregar el sobre de la tinta. Untar bien y seguir restregando hasta lograr un negro intenso y brillante, reservar; salpimentar los mariscos (el pulpo debe estar hervido) y llevar a una sartén caliente con aceite de ajo ( cortar finamente el ajo y macerar dentro de un envase con aceite) cuando estén salteados agregar el cilantro finamente picado. Servir en un planto la rueda de atún negra, alrededor de la rueda colocar los mariscos salteados y encima de la rueda de atún como torre colocar una papa hervida y encima de la papa un montoncito de ensalada de berros. Servir con arroz adicional si lo desea.

Esta receta fue creada humildemente por este servidor para homenajear el paladar refinado y sibarita de mi querida amiga Lic. Rosa García, una bella mujer de tez blanca y ojos aguados y adulones y poseedora de un grande y nítido despejo natural, cuyo rostro nos trae a manera de ofrenda diaria la blanca luminosidad de un día Domingo; Rosa es una exquisita mujer cosmopolita que se desenvuelve en los intríngulis del mundo empresarial dentro de la rama de la Administración y la auditoría, y es exclusiva visadora para una de las más grandes empresas cerveceras de Venezuela. Mi bella Rosa como le llamo siempre, es además fiel expresión de la mujer de mundo, que ejerce cabalmente sus roles de madre abnegada de un par jovencitos que se trazaron como meta,(no muy difícil) , el devolver a su madre en pago por la incondicionalidad de ella, sus mejores aplicaciones traducidas en altas calificaciones que les hacen distinción de excelentes estudiantes; pero es mi bella Rosa además de profesional exitosa una fanática frenética de dos grandes pasiones: los frutos del mar, y la música del grande Joan M. Serrat, seguramente por la ingente carga sanguínea ancestral que corre por sus venas como vivo trasunto de su padre Isleño, de las recónditas “ Islas Canarias”, tan isleño como cualquier pueblecito de almanaque que nos legan desde allá. Y como fiel representante del salobre aire marino del Mediterráneo, Rosa ejerce a todas anchas ese gentilicio paterno. En la oportunidad de la creación inédita de esta restauración gastronómica, me encontraba en su cómoda y amplia casa disfrutando de los acordes sublimes de “Entre un Hola y un Adiós” del catalán juglar, así como del abundante y sonoro metal de la voz de esta mujer con cara de día Domingo, de su ritmo melodioso y contagiosa risa cantarina; de sus confidencias de viaje, de su verbo curtido y extensamente ilustrado y exquisito, a la par de floritura de sus manos y labios que parecen entablar rivalidad en cuanto a quien comunica mejor y sobre todo oyendo de sus planes para el futuro, los cuales a la luz de los acontecimientos que se vienen suscitando y bajo la licencia del Altísimo, parecen incluirme; de tal manera que la voz singular de ambos, a partir de aquí, pasa a ser voz plural y compartida. Dios así lo permita…

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