Steak a la pimienta de Mari

Entrepucheros te invita a preparar esta receta de cocina de Steak a la pimienta de Mari

Steak a la pimienta de Mari

Steak a la pimienta de Mari, Ingredientes

    • 4 solomillos de ternera,
    • 2 puerros cortados en juliana,
    • pimienta negra en grano,
    • 100 ml. de brandy,
    • salsa Worcester,
    • 80 gr. de mantequilla,
    • 100 ml. de caldo concentrado de carne,
    • sal.

Steak a la pimienta de Mari, Preparación

Machacar la pimienta en el mortero. Sazonar con sal los solomillos y ponerle mucha pimienta por ambas caras. Dorar la carne en una sartén con la mantequilla. Cuando esté dorada, agregar el brandy y prenderle fuego. Dejar que se apague por si solo. Añadir los puerros y dejar que se doren. Añadir el caldo de carne, una cucharada de ketsup, unas gotas de salsa Worcester y dejar que se reduzca casi todo. Servir con la salsa por encima.

Esta receta, la cual es una de sus preferidas, me la encargó mi dilecta amiga la Lic Maria Luisa Rosales, una marabina más Zuliana que el puente sobre el lago, y cuya inclinación al deguste del elemento cárnico es tan acentuado que su “Major” lo realizó en Zootecnia, para llegar a especializarse en la Administración de Empresas Agrícolas; tal vez de su contacto inevitable y necesario con los ejemplares más representativos de la producción del rubro cárnico, como es el ganado bovino, nace su delectación hacia este musculoso elemento. Mari como le conocemos familiarmente es una mujer completa, que comanda con todas las de la ley una casa bulliciosa en la capital del Zulia; casa dinamizada constantemente por el elemento vivo que agregan sus tres hijos adolescentes, y por el transito constante que por allí hacen sus amigos que son muchos; Mari de talante intelectual profundo y de humanos sentimientos, portadora de una doble porción de inteligencia exquisita y carácter analítico, la catapultan como alguien de corazón amplio y enternecedor, propios para ofrecerse como bálsamo enriquecedor y paliativo al prójimo necesitado; sus dotes de industria y laboriosidad a la par de su vocación pedagógica abnegada, la engalanan como una mujer de temple y de reconocida reputación en su entorno; pero Mari es también una mujer de sensibilidad notoria y de abierta circulación sanguínea que le da la bienvenida al sentimiento maravilloso que hace girar el mundo, que vibra frente a un bolero romántico acompañándolo con un vaso de escocés, y así, sin reservas y sin falsías en su integridad, ha entregado su corazón para recibirlo de vuelta no siempre correspondido y ufano, pero pletórico y cargado del elemento vivencial que se convierte en experiencia y crecimiento; el que ha decir de muchos nunca terminamos por lograr del todo, pero si en aumento del caudal de madurez individual que nos da el combustible de la excelencia. Mari es una prueba de que la iniciativa valerosa, la constancia, la entrega desinteresada y los sueños son la manera más poderosa de lograr que el mundo lleve nuestro nombre, aún cuando nosotros ni nos percatemos de ello.

Deja un comentario