Solomillos de cerdo en su jugo

Entrepucheros te invita a preparar esta receta de cocina de Solomillos de cerdo en su jugo

Solomillos de cerdo en su jugo

Solomillos de cerdo en su jugo, Ingredientes

    • 2 o 3 solomillos de cerdo
    • 3 cucharadas de aceite de oliva
    • 1 cucharadita de mostaza de Dijon hierbas provenzales
    • 1 o 2 cucharaditas de hierbas provenzales
    • 10 cucharadas de vino de Oporto = 1 decilitro
    • 4 o 5 cucharadas de nata líquida
    • sal y pimienta blanca recién molida

Solomillos de cerdo en su jugo, Preparación

1. Escoger una buena cacerola de acero inoxidable que tenga tapa y un fondo difusor buen transmisor del calor. Os puede servir vuestra buena olla superrápida tapada con una tapadera que encaje bien en ella, pero sin utilizar presión.
2. Limpiar cuidadosamente los solomillos retirándoles todas las partes grasas y pieles que pudieran llevar. La carne magra de cerdo no tiene demasiadas calorías en contra de lo que se creía y, si el cerdo es ibérico o de buena calidad, es muy cardiosaludable. Por ello en la actualidad se le denomina el olivo con patas.
3. Calentar el aceite pero no demasiado para que no se queme y dorar los solomillos por todas partes hasta conseguir un bonito color. A continuación salpimentarlos por ambos lados. Realizar esta operación, como siempre, con la cacerola tapada para evitar salpicaduras innecesarias y acelerar el cocinado.
4. Agregar ahora el vino y la nata y rascar bien el fondo de la cacerola con la ayuda de una cuchara de madera para desprender todo lo que se había quedado pegado al fondo durante el dorado de la carne.
5. Añadir a continuación la mostaza y remover hasta que desaparezca en el jugo que tenemos.
Bajar el fuego al mínimo y espolvorear abundantemente los solomillos con las hierbas provenzales.
6. Tapar como siempre, y a fuego flojísimo dejar que la carne sude y se vaya cocinando en su propio jugo.
Comprobar el punto de cocción a los 5 minutos porque no suelen tardar más. Tienen que quedar bien churruscaditos por fuera y rosados y llenos de jugo por dentro. Si los cocéis demasiado estarán resecos y no valdrán nada.
7. Servirlos bien calientes, enteros o cortados en rodajitas no muy finas, regados con la salsa.
MIS SUGERENCIAS * La mostaza de Dijon procede de una ciudad francesa que lleva ese nombre y que es famosa precisamente por sus mostazas. Hoy la encontráis con toda facilidad en los buenos supermercados y las hay de muchas clases, fuerte, en grano, con estragón, a las hierbas…
* Yo uso normalmente la normal de color amarillo de la marca Maille que es muy buena y nada fuerte.
* Las hierbas provenzales os las proporcionan ya así, en tarritos de cristal y son una mezcla de varias. Las encontraréis con toda facilidad en las grandes superficies.
* Para guisar podéis utilizar perfectamente nata líquida especial para guisar que tiene menor riqueza en materia grasa que la de montar. Si no utilizáis nata en vuestra cocina, reemplazadla por leche concentrada o evaporada, aunque el sabor y la cremosidad no es por supuesto la misma. Y si tenéis miedo porque es una grasa de origen animal, pensad que por barba apenas os va a tocar una cucharada, o sea que no hay que tener miedo al engorde!

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