Papas de la abuela

Entrepucheros te invita a preparar esta receta de cocina de Papas de la abuela

Papas de la abuela

Papas de la abuela, Ingredientes

    • 1 KG DE PAPAS SANCOCHADAS
    • 1 CEBOLLA GRANDE
    • 250 GR DE TOMATES MADUROS
    • 50 GR DE MARGARINA
    • 5 HUEVOS
    • SAL
    • ACEITE

Papas de la abuela, Preparación

Se trocean alegremente las papas; se coloca la margarina en una sartén y se agregan las papas; se rallan los tomates y la cebolla, sofreír en aceite caliente y cuando esté a punto de salsa agregar a las papas; batir los huevos y unir con todo; revolver bien y salar. Servir en el desayuno con rebanadas de jamón a la plancha y pan tostado.

Esta receta perteneció a mi abuela materna Berenice Muñoz de Fonseca, una abnegada matrona que no tuvo más educación que la que imparte la universidad de la vida; mujer recia pero de caracteres humanitarios y de sensibilidad profesada; fue madre de 5 varones y 3 mujeres, siendo mi madre la segunda y quien copió al carbón toda su buena disposición para enfrentar los avatares de la vida y conducir una casa como un hogar y no meramente como una edificación; la abuela “Berenicia” como le llamábamos, preparaba excelentes platillos y deliciosos bebedizos; su receta de hallacas era extremadamente fabulosa y su secreto consistía en agregar clavos de olor al guiso, al igual que su “Redondo Relleno” era para chuparse los dedos; pero la favorita de todos los primos en época de vacaciones eran estas papas que con tanta abnegación cocinaba en su fogón de leña cerca del botijón de agua filtrada y fresca de su casa en el callejón “La Mosca” en San Felipe en el Estado Yaracuy en Venezuela; siempre al lado del abuelo Martín con sus chistes y anécdotas de juventud y de los 5 perros cazadores que cuidaban la casa; en ese ambiente familiar evocador de tantos recuerdos pasábamos sus nietos nuestras vacaciones y diseñamos los caminos de nuestro destino; de allí salimos parta estudiar Derecho unos , veterinaria otros; profesores otros y los menos como yo agregamos a la profesión el delicioso néctar de la poesía, teniendo entre mi primer auditorio a la vieja abuela que fumaba con la brasa hacia adentro pero con el amor y el cariño cómplice hacia fuera…

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