Cocinar esta hortaliza encierra miles de posibilidades, desde las más sencillas hasta las más laboriosas. El tamaño es determinante para su preparación, ya que las más pequeñas suelen emplearse para ensaladas y conservas y las más grandes se utilizan para platos más elaborados, aunque en este caso es necesario cortad los tallos y quitar las hojas para aprovechar la carne del corazón.
- La forma más común de cocinarla es hervida con poco agua, de forma que permanezcan intactas sus propiedades. El caldo sobrante en la olla también se puede emplear para hacer zumos o infusiones.
-Fritas, asadas, rebozadas, a la plancha, guisadas o salteadas con jamón son igualmente exquisitas y pueden dar lugar a cientos de platos que hacen las delicias de grandes y pequeños.
- En el caso de que los niños se resistan a probarlas siempre se puede recurrir a originales recetas como pasteles, tortillas o empanadas que encubren ligeramente ...
Archivado en:
Nutrición, Sabias que
Tags:
Alcachofa, cocinar la alcachofa, hortalizas, Verduras y ensaladas