>> Inicio | Regístrate

HUEVOS A LA “DON FRANCISCO”

25 de September de 2005

Ingredientes:
1 PEPINO (COHOMBRO)
6 HUEVOS FRESCOS
50 GR DE QUESO BLANCO RALLADO
SAL
MARGARINA

Número de personas: 0

Preparación:
Se pela el pepino y se despepita, se corta en tiras largas para después cortar en cuadritos; se calienta en una sartén la margarina y se fríen en ella solo hasta blanquearlos; se baten los huevos y se agregan a la sartén, se agrega el queso y sal al gusto, se revuelve bien, cuando esté todo duro se apaga. Servir en el desayuno.

Esta receta me la enseñó mi Padre hace mucho tiempo, de hecho no la comía desde niño cuando él nos la cocinaba en casa; yo me atreví a ponerle nombre, y que nombre: “Don Francisco”, pues este era su gracia: Juan Francisco Barreto y Oropeza; un tremendo hombre quien me dio la dicha de prestarme sus genes y hematíes de su consanguinidad; fue un hombre de los que habla Alberto Cortés, que vivió “volando bajito”; tremendamente amigo y camarada, que usó de buena parte del aura espiritual propia de los artistas, músico académico compositor y arreglista orquestal, cuya autoría de innumerables y verdaderos poemas plasmados en el pentagrama le promocionaron siempre como alguien de exquisita sensibilidad y donaire naturales, su presencia comedida, de bajo perfil siempre, le otorgaron a cambio infinidad de satisfacciones propia de la humildad vivencial genuina de la que hacía gala; caballero a carta cabal exhibió siempre una gracia natural que le realzaba siempre muy buenas prendas personales y un gran despejo natural, el cual contrastaba con su afán tesonero para abordar cualquier empresa, pero que le permitió manejarse con inteligencia interactiva en sus menesteres de líder grupal cuando condujo agrupaciones colectivas de envergadura como las cuatro Bandas Musicales que obedecieron al “Levare” de su buena hora; fue celebrado con respeto por los entendidos musicales como poseedor de lo que se denomina “Tono Perfecto”; de esto recuerdo gratamente una vez que mientras esperábamos en la casa de un amigo suyo, músico también, sonó el claxon de un vehículo que pasaba cerca, y él muy atrevido mientras leía una revista, automáticamente señaló la tonalidad del sonido que vino de la calle, a lo cual cuando le aposté:__ estás seguro?__ se dirigió a un piano negro que estaba en la sala y con el dedo medio de su mano derecha lo dejó caer sobre la tecla “LA” de dicho piano, y para mi asombro el unisonido era abrumadoramente de espejo; pero gracias a esa postura de sub dermis en la que prefería ser mantenido, consideró siempre ofrecer su aportación y el acierto de su consejo, solo cuando y debido a que siempre exhibió en público sus cuentas, se ganó ese derecho y el de prestar su última palabra en cualquier disquisición, las cuales en materia musical no fueron pocas y otras tantas en materia del corazón, donde intervenía atinadamente con su consejo presto, práctico y oportuno gracias a que conocía muy bien la condición humana y es que a sus setenta y ocho años cuando atendió el llamado de la tierra para entregar el equipo a la manera de Serrat, todavía se mantenía con la risa y buen humor frisando el frontispicio de sus labios cuando nos deleitaba con sus cuentos del alma y sus historias del corazón, y para las últimas horas de su pasantía en este lado de la eternidad, cuando cualquier amigo y visitante en lugar de dejarle aliento y aceptación ante lo inevitable, salían de su presencia mas bien cargados de entereza y encomio por oírle hablar de su pasión, de su serenidad, pero también de su frustración por no haber escrito mas, por no haber musicalizado mas; recuerdo su pasión por la cocina sencilla y sus sabores tiernos; siempre se dejó acariciar por ella como una madre amorosa con su hijo, al que no le ofrece sabores picantes, ni sabores fuertes ni contrarios a su paladar humilde; nunca se atrevió a probar un “Sushi”, ni un “Carpaccio”, y mucho menos un “Kibbe” crudo, pero disfrutó de las mejores torticas de arroz amanecido que el mismo se preparaba, así como sus arepitas de chicharrón rellenas de queso de cabra y una caliente taza de café con leche; y es que los grandes hombres con sus grandes hazañas y sus imborrables aportes a la humanidad, han demostrado contrastadamente su pasión por las cosas pequeñas y sencillas, las cuales les garantizan la misma simpleza y liviandad en su inevitable viaje hacia la inmortalidad.

País: España

Dificultad: Baja

Categoría: Varios

Ensalada de bacalao con naranja

25 de September de 2005

Ingredientes:
500 gr de bcalao desalado
2 huevos cocidos
2 naranjas
10 espárragos verdes

-Para el aliño:
1 cucharadita de pimentón
aceite virgen extra
vinagre y sal

Número de personas: 0

Preparación:
Corta el bacalao (sin retirar la piel) en trozos pequeños y fríelos en una sartén con un poco de aceite. Cuando estén dorados, sácalos y coloca sobre un plato forrado con papel de cocina para que escurran el aceite. Pela las naranjas y córtalas en gajos, retirando las pieles blancas. Reserva en un plato. Limpia los espárragos y córtalos por la mitad a lo largo. Dóralos en la misma sartén donde has frito el bacalao. Corta los huevos en cuatro gajos. Pon en un bol un buen chorro de aceite, un chorrito de vinagre, el pimentón y una pizca de sal. Bate bien. Monta la ensalada, colocando alrededor de la fuente los trozos de bacalao, en el centro los gajos de naranja, encima los espárragos y los gajos de huevo cocido y aliña la ensalada.

País: España

Dificultad: Baja

Categoría: Ensaladas y verduras

Dolmadákia me Rizi

24 de September de 2005

Ingredientes:
1 bote de hojas de parra al natural,
media taza de carne de cordero picada,
1 cebolla mediana,
2 cucharadas de piñones,
1 cucharada de uvas pasas,
1 cucharada de hierbabuena fresca,
150 gr. de arroz,
aceite de oliva,
un limón,
sal,
pimienta.

Para la salsa de limón (Avgolémono),
2 huevos,
el zumo de un limón,
1 vaso de caldo de cocción de hojas perejil.

Número de personas: 0

Preparación:
En una sartén rehogamos la cebolla picada fina e incorporamos la carne. Freímos a fuego fuerte durante tres minutos sin dejar de mover. Incorporamos el arroz, removemos y tapamos. Lo dejamos hacerse cinco minutos e incorporar poco a poco el resto de ingredientes, menos las hojas de parra. A fuego lento se irá cociendo durante unos pocos minutos más. Dejamos que se enfríe y, mientras, secamos las hojas de parra. Se colocan en una cacerola y se rellenan con la mezcla que hemos preparado anteriormente.

Disponer las hojas en una cacerola y rellenar el centro con la preparación anterior. Cerrar la hoja sin apretar demasiado, ya que el arroz se hinchará hasta su punto de cocción. Echarle el jugo del limón, media taza de aceite de oliva y agua caliente. Encima de los paquetitos hay que poner un plato para evitar que se abran. Tapar y dejar cocer a fuego muy bajo durante una hora. Servir como primer plato frío acompañado con yogur natural o tibio con la salsa de limón.

Para hacer la salsa de limón hay que mezclar los huevos batidos con el zumo del limón y añadir poco a poco el caldo caliente. Se calienta durante unos minutos, removiendo hasta que espese. Servir sobre las hojas de parra tibia.

País: España

Dificultad: Media

Categoría: Ensaladas y verduras

Rape con tomate, coñac y vino blanco

24 de September de 2005

Ingredientes:
1 kg y 1/2 de rape en filetes
8 cucharadas soperas de aceite
1 cebollita francesa (30 gr)
1 diente de ajo grande
1/2 vaso (de los de vino) de buen coñac
1 vaso (de los de agua)bien lleno de
vino blanco seco
1 buen pellizco de hierbas aromáticas
6 tomates medianos bien maduros
el zumo de 1 limón
1 cucharada sopera de perejil picado
un plato de harina
sal y pimienta

Número de personas: 0

Preparación:
En una sartén amplia se ponen 6 cucharadas de aceite a calentar. Se sala cada filete, se pasan por harina ligeramente y se ponen en la sartén a rehogar hasta que la carne no esté ya transparente sino blanca mate. Como el rape suelta mucho caldo, éste se retira volcando un poco la sartén y sujetando el pescado con una tapadera. Una vez bien escurrido todo el caldo, se vuelven a poner 2 cucharadas soperas de aceite y se refríe otro poco el rape. Se espolvorea con la cebollita pelada y picada menuda y se pone el diente de ajo y dado un golpe (con el fin de que desprenda más aroma). Se espolvorea con las hierbas aromáticas, se echa el coñac, que se habrá puesto en un cazo a calentar un poco y prendido con una cerilla para flamearlo. Después se añade el vino blanco y los tomates partidos en trozos y quitadas las simientes. Se sala ligeramente y se echa pimienta negra (un pellizco). Se tapa la sartén con tapadera y se cuece afuego mediano más bien vivo durante 25 minutos. Se retiran los filetes de rape de la salsa y se ponen en una fuente honda donde se vaya a servir. Se pasa la salsa por el pasapurés, se añade el zumo de limón y se vierte por el rape. Se espolvorea con el perejil picado y se sirve en seguida.

País: España

Dificultad: Baja

Categoría: Pescados y mariscos

« Página anteriorPágina siguiente »