COTOLETAS DE CERDO MAGDALENA
7 de Diciembre de 2004Ingredientes:
4 COTOLETAS DE LOMO DE CERDO
250 GR DE TOMATES CHERRY
1 TAZA DE CREMA DE LECHE
1 TAZA DE VINO BLANCO
30 GR DE ARIFUKE DE LOS DIOSES
5 ALCAPARRAS EN VINAGRE
1 CUCHARADA DE ORÉGANO EN POLVO
1 BARRA DE MARGARINA
SAL
Número de personas: 0
Preparación:
Se adoban las cotoletas de cerdo con sal y el orégano; se calienta la margarina en una sartén y se ponen las cotoletas hasta dorar pero sin tostar; se retiran y se reservan; en la sartén se fríen los tomates en la grasa que quedó y se agrega la taza de vino; dejar que evapore; agregar la crema de leche y las alcaparras; cuando esté un tanto espeso retirar y llevar a la licuadora; agregar el arifuke (conocer este ingrediente en este portal, es un polvo extraído de las semillas de calabaza); llevar esta mezcla a la sartén y colocar las cotoletas dentro y terminar de cocinarlas por 15 minutos. Servir berenjenas rebozadas y ensalada cocida de remolachas papas y zanahorias.
Esta receta maravillosa de cerdo me la preparaba mi Tía madrina Magdalena Trejo; una mujer de mucho temple y de corazón altruista y humanitario, conocida en su entorno por ser excelente cocinera; elaboraba un sin numero de platillos deliciosos y mucha pitanza mantuana; entre sus aciertos culinarios estaban: la chicha de arroz, el rabo de toro estofado; el guiso de pollo con papas, la cazuela de cerdo con berenjenas y salsa de maíz y otras muchas que probé de cuando niño; pero particularmente ésta de las cotoletas era mi favorita y por eso me permití frisarle en su honor el epónimo suyo a esta receta; fue ella además quien me hizo conocer el nombre de Arifuke de los dioses a este polvo de semillas de auyama tostadas, presentándomelo en una infinidad de platos para lo cual este ingrediente marcaba notoriamente su indescriptible sabor; era ella además una oficiosa empleada empresarial hasta avanzados años de su vida, lo que también la autorizó a darme muchas lecciones sobre como conducirse en el ambiente oficioso de las empresas. Magdalena nunca tuvo hijos y por cuanto fueran igualmente bien recibidos en su casa Dios le dio muchos sobrinos y ahijados, a parte de los chavalos de la cuadra que la querían y estimaban por sus notorios dones y dadivas abultadas consistentes en “chucherías” y golosinas; dedicándose así a la atención de su esposo mi tío sanguíneo Pedro Barreto y a todos los que corrimos durante muchos años en los corredores de su veraniega casa de la calle 33 de Barquisimeto; su empeño en educar a todos los de su entorno era rayano en lo extremo y en la redundancia; pero para orgullo y beneficio nuestro, éramos los únicos benjamines del barrio que a tan corta edad podíamos exhibir un verdadero paladar refinado y ademanes de etiqueta de alta prosapia.
País: Venezuela
Dificultad: Media
Categoría: Carnes y guisos